• Repensando la web y sus usos prácticos

    10.11.2008 | Categoría: Comunicación empresarial | Etiquetas:

    Pensando la webHay multitud de blogs en los que nos aconsejan ciertas valoraciones previas al inicio de un proyecto web. La mayoría nos piden que realicemos un estudio previo de nuestro público objetivo y de los contenidos que queremos difundir, pero principalmente que respondamos a la siguiente pregunta: ¿para qué (con qué objetivo) queremos tener presencia en Internet?.

    Hasta hace poco tiempo, la respuesta era obvia: para estar. Internet se ha convertido en las nuevas páginas amarillas y las empresas que no están en la red pierden posibilidades de ser encontradas por sus posibles clientes. A medida que ha avanzado su desarrollo la respuesta se amplió a para estar y aparecer en los primeros puestos. En este punto entran en juego el análisis y las tácticas de posicionamiento en buscadores con herramientas como las que describimos en un anterior artículo. Hay empresas además que venden sus productos a través de la red y la utilizan como canal de distribución y venta. La mayoría de las empresas, aunque piensan en el aumento de clientes como fin último, utilizan Internet para información y promoción, es decir, para mejorar la comunicación con clientes y proveedores.

    En un primer momento las soluciones eran bastantes estáticas. Se buscaba un diseño atrayente y el cliente no tenía ninguna participación en el proceso, excepto en el momento de aportar los contenidos base para la sede web.  Con el desarrollo de Internet (web 2.0 y otras zarandajas), las posibilidades del medio se multiplican, pero exigen que el cliente se implique, de forma casi diaria, en el desarrollo de su proyecto web y esto crea ciertas reticencias en algunas empresas, que no quieren asumir ese esfuerzo.

    A veces incluso las soluciones que son más eficaces desde el punto de vista comunicativo, son difíciles de vender. Plantear a una empresa que incluya un módulo de noticias, un blog, un e-newsletter o un foro de encuentro con sus clientes, significa que la empresa debe emplear recursos humanos propios en alimentar estos nuevos medios. Aunque parte del tratamiento de contenidos se pueda subcontratar, al final, tiene que haber un esfuerzo mayor de la empresa en su comunicación. Y aunque esto sería lo más adecuado, todavía hay muchas empresas que ven la comunicación como algo externo (y extraño) a ellas mismas y no integrado en su propia estrategia de desarrollo.

    Sin llegar al maximalismo de plantear que todo hecho económico es un proceso de comunicación, si podemos empezar a pensar que en la relación con clientes y proveedores, y en las estratégias de marketing, la mejora de la comunicación puede mejorar la posición de la empresa en su mercado objetivo.

    Este planteamiento debe tenerse en cuenta a la hora de definir las soluciones para Internet de las empresas y pensar en la página web como algo  más parecido a un medio de comunicación, que podemos usar diariamente,  que a un catálogo impreso que reeditaremos cada año con ligeras modificaciones.

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