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Me quedo con los créditos

CreditosNo, no me estoy refiriendo a lo que todos debemos a los bancos, sino a las hermosas secuencias con las que nos regalan algunas películas en sus comienzos. Un aperitivo creativo, fruto de un gran esfuerzo y que algunas veces vale más que la película misma.

Un interesante artículo de Smashing Magazine, recorre la historia de este poco reconocido mundo de los títulos de crédito en el que encontramos creadores tan innovadores como Maurice Binder Saul BassStephen Frankfurt que crearon escuela en los años sesenta o más recientemente Kyle Cooper, Danny YountSusan Bradley .

Todos ellos utilizan todos los recursos gráficos a su alcance, desde la simple tipografía, la animación, escenas reales, sincronización musical, etc.;  creando verdaderas obras de arte en los breves instantes que preceden al comienzo de la película, y sin perder, por un momento, el objetivo de los propios títulos, es decir, presentarnos a los creadores del film, de una manera, tan interesante como eficaz.

Pero como no quiero aburrir al personal, el que quiera que se lea el artículo citado, paso a dejaros algunos ejemplos de esta maestría:

De Maurice Binder, los títulos del “Dr. NO” (1962), la primera película de James Bond.

De Saul Bass, los créditos de “Walk on the Wild Side”(1962).

De Stephen Frankfurt, “To Kill A Mocking Bird”(1962). ¡Vaya cosecha la de ese año!.

De Kyle Cooper, los títulos de “se7en”(1995).

De Danny Yount, los títulos de “Kiss Kiss Bang Bang”(2005).

De Susan Bradley, los títulos de “Ratatouille”(2005).

Y así hasta la eternidad. Para los amantes de estas pequeñas obras maestras os dejo otros enlaces de interés que aporta el artículo de referencia de Julia May:

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