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	<title>El Ojo en la Red &#187; consumidor</title>
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	<description>Un blog para hablar de la aplicación real de la comunicación en las empresas</description>
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		<title>10 reglas básicas para juzgar un diseño</title>
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		<pubDate>Mon, 27 Sep 2010 18:10:11 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Adrian Pierini</dc:creator>
				<category><![CDATA[Comunicación Gráfica]]></category>
		<category><![CDATA[Identidad Corporativa]]></category>
		<category><![CDATA[consumidor]]></category>
		<category><![CDATA[diseño gráfico]]></category>
		<category><![CDATA[packaging]]></category>

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		<description><![CDATA[Motivado por la gran cantidad de opiniones simplistas que suelen enunciarse en distintos medios digitales y gráficos, el reconocido diseñador argentino Adrián Pierini, enuncia 10 puntos esenciales que deberían ser SIEMPRE considerados, tanto por clientes, gente de marketing y creativos, a la hora de emitir cualquier juicio de valoración sobre las piezas de diseño estratégico. [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em><img class="alignright size-full wp-image-876" title="diagrama" src="http://www.vinaixa.org/web/blog//wp-content/uploads/2010/09/diagrama.gif" alt="Porcentajes" width="300" height="266" />Motivado por la gran cantidad de opiniones simplistas que suelen enunciarse en distintos medios digitales y gráficos, el reconocido diseñador argentino <strong><a title="Enlace a página del autor" href="http://www.pierinipartners.com/acerca-de-adrian-pierini.php" target="_blank">Adrián Pierini</a></strong>, enuncia <strong>10 puntos esenciales</strong> que deberían ser SIEMPRE considerados, tanto por clientes, gente de marketing y creativos, <strong>a la hora de emitir cualquier juicio</strong> de valoración sobre las piezas de diseño estratégico.</em></p>
<p>Este artículo posiblemente sea malo… o quizá sea bueno, ahora bien… ¿qué criterio usaríamos para evaluarlo? ¿Nuestra experiencia? ¿Nuestro conocimiento literario? ¿Nuestro interés en el tema? ¿Quizá utilizaríamos como parámetro nuestra alta o baja expectativa con respecto al mismo?<span id="more-855"></span></p>
<p>En efecto, dependiendo del enfoque podríamos obtener distintas visiones sobre una misma realidad, quizás tantas como seres humanos existan, influyendo sobre la forma de comprender nuestro entorno y todo aquello que lo compone. Hoy, donde la cultura visual se manifiesta cada vez más poderosa,  el diseño gráfico no escapa a este principio y los nuevos lanzamientos son juzgados a partir de parámetros de valor diversos que, en muchos casos, no resultan ser veraces. Es que evaluar una pieza de diseño resulta, paradójicamente, tan simple como complejo. Simple, porque la superficialidad tienta y seduce para que utilicemos simplemente lo estético, lo tangible, como argumento. Complejo porque para hablar con idoneidad de un proyecto hay que saber leer entre líneas lo que subyace en él y eso no sólo lo da el buen criterio.</p>
<p>Ahora bien, ¿cómo podríamos lograr establecer una opinión más certera dentro de esta problemática? ¿Cuáles son las reglas de oro que debo considerar a la hora de evaluar una pieza de comunicación?</p>
<p>A continuación les detallo 10 puntos que no deben pasar desapercibidos y que, humildemente, no son más que conclusiones a las que he arribado luego de muchos años de experiencia.</p>
<ul>
<li><span><strong style="color: #333399;">Regla de juicio Nº 1: No existe lo lindo y lo feo</strong></span><br />El trabajo de un diseñador estratégico no consiste en generar siempre cosas bellas, impactantes o grandilocuentes sino que debe centrarse SIEMPRE en el cumplimiento de los objetivos comerciales del cliente. El comunicador visual es sólo un instrumento, un medio que utiliza la racionalidad objetiva para alcanzar la subjetividad emocional del target. Ni más, ni menos.</li>
<li><strong><span style="color: #333399;">Regla de juicio Nº 2: No se debe anular la historia subyacente de un diseño</span></strong><br />A la hora de emitir un juicio sobre una pieza debemos conocer cuales son sus antecedentes, eso nos permitirá comprender la evolución de un lanzamiento y entender la estética lograda. Innovar no significa necesariamente “ignorar” y es por ello que existen en el mercado muchos desarrollos que, a pesar de no colocarse en la cima de la innovación, resultan ser un excelente ejemplo de respeto por la trayectoria de una marca y por el sentimiento de los consumidores hacia ella.</li>
<li><span style="color: #333399;"><strong style="color: #333399;">Regla de juicio Nº 3: No se pueden ignorar los objetivos buscados</strong></span><br />Como comenté al principio de este artículo, existe una equívoca tendencia hacia la valoración superficial de los proyectos de diseño, y esa relatividad surge como consecuencia de ignorar la raíz que origina un determinado layout. ¿Qué se buscó al rediseñar un packaging? ¿Cuál fue el motivo que impulsó un cambio radical? ¿La marca necesitaba volver a sus orígenes? ¿Existía un problema de identificación en el punto de venta que obligó a alterar la estructura compositiva?<br />
La sobrevaloración de las tendencias proyectuales globales y las comparaciones forzadas entre categorías, en ocasiones incompatibles, resultan ser algunos de los vicios que subyacen en muchas argumentaciones profesionales que, lamentablemente, llegan a destruir una pieza eficaz, sólo por no alinearse al capricho general.</li>
<li><span style="color: #333399;"><strong style="color: #333399;">Regla de juicio Nº 4: Siempre considerar las costumbres y culturas en las que el diseño debe interactuar</strong></span><br />Para aquellos que conocen la problemática del brand-packaging coincidirán conmigo en que ningún recurso estético debe aplicarse al azar, el sentido de los colores, de las formas, de las palabras varian de un continente a otro, de un pais a otro, de una povincia a otra y hasta…de una familia a otra. Acción y Reacción debe ser el lema. El diseño estratégico tiene que estar sometido a las leyes más estrictas de la oferta y la demanda y para ello resulta básico comprender cual es esa “demanda”. No es para menos, los consumidores son portadores de una gran cantidad de sentimientos, emociones, y valoraciones que se han hecho carne a través de mensajes concientes o inconcientes provenientes de sus padres y de los padres de sus padres. Este bagaje cultural determinará si la propuesta proyectual será admitida o rechazada y poco pueden hacer los críticos para escaparse de esta ley básica. Un diseñador debe hablar con la boca del target, su razón básica consistirá en tomar el mensaje del cliente y traducirlo a un lenguaje pertinente, capaz de llegar de una manera focalizada, de generar un diálogo emocional sólido, específico, duradero pero, por sobre todo, auténtico.</li>
<li><span style="color: #333399;"><strong style="color: #333399;">Regla de juicio Nº 5: Conocer las limitantes técnicas y legislaciones vigentes</strong></span><br />A la hora de hablar de un diseño se deberá tomar en cuenta los requerimientos de implementación que la categoría, las leyes de un país o las características físicas del producto exigen.  Factores como los sistemas de impresión, los tipos de materiales sobre los que puede ser aplicado un arte (y con ello aparecen temas fundamentales como absorción de tinta por parte del soporte, posibilidades de nitidez y brillo, toxicidad del material, etc), el nivel de desarrollo tecnológico local, la capacitación de las personas involucradas a lo largo del proceso, el cuidado en la supervisión, el adecuado trato en la posterior distribución, etc. son razones más que suficientes para generar, en las distintas estéticas, una desigualdad cualitativa. No es lo mismo crear una etiqueta de vino que un packaging para goma de mascar. No es lo mismo imprimir en offset sobre un papel extra blanco de alta calidad, que hacerlo en flexografía a 4 colores, sobre polietileno.</li>
<li><span style="color: #333399;"><strong style="color: #333399;">Regla de juicio Nº 6: Las eventualidades contextuales y las reacciones estratégicas mandan</strong></span>
<p>Las grandes empresas están siempre alerta a los movimientos del mercado. No todos los desarrollos tienen un proceso ordenado. Cuando un competidor amenaza con el lanzamiento de un  producto innovador que atacará directamente la categoría, los equipos de marketing reaccionan rápidamente y buscan enfrentar la novedad con diferentes recursos, entre los que se encuentran los diseños de packaging. En este contexto de acción y vértigo, las prioridades se modifican, los factores estéticos resultan más funcionales que nunca y los layouts se transforman en portavoces de la estrategia defensiva. Al analizar un diseño es importante considerar esta situación. ¿Fue rápido? ¿Fue efectivo?… ¡Fue excelente!</li>
<li><span style="color: #333399;"><strong style="color: #333399;">Regla de juicio Nº 7: Considerar qué cantidad de fondos se pudieron destinar al servicio de la idea</strong></span><br />La carencia de dinero genera una interesante dualidad: en algunos casos se convierte en una de las principales causas de degradación de un diseño, y en otros contribuye al surgimiento de soluciones creativas, donde la carencia de recursos se transforma en el principal guiño del layout. Ahora bien, aunque es verdad que existen diseñadores que han sabido (o han podido) explotar la falta de fondos, eso no ocurre en el común de los casos. No tiene que ver necesariamente con la incapacidad, sino con la influencia de muchos factores externos, entre los que se podría enunciar el temor del cliente a incursionar en ideas rupturistas, la imposibilidad de implementar ideas innovadoras en grandes tirajes, la necesidad de ser directos para minimizar el riesgo de error en la decodificación del mensaje, etc.<br />
Al juzgar, entonces, se debería ser benigno y valorar el gran esfuerzo que deben hacer algunos diseñadores para arribar a soluciones dignas en esas condiciones tan adversas.</li>
<li><span style="color: #333399;"><strong style="color: #333399;">Regla de juicio Nº 8: Evaluar el diseño desde los propios códigos de la categoría</strong></span><br />No se puede pretender que un café luzca como un perfume o que una caja de cereal se vea como un jabón en polvo. Cada rubro ha establecido, con el correr del tiempo, un lenguaje propio que los consumidores interpretan rápidamente, y les ayuda a detectar de manera inmediata un producto en el punto de venta. Cuando se juzga un arte resulta fundamental enmarcarlo dentro de estas características. De ese modo, se entenderá mucho mejor el por qué de los estilos tipográficos, las imágenes utilizadas y hasta la forma misma del contenedor.</li>
<li><span style="color: #333399;"><strong style="color: #333399;">Regla de juicio Nº 9: Considerar el cumplimiento de los objetivos comerciales como parámetro de éxito.</strong></span><br />¿Es correcto afirmar que un packaging exitoso está mal diseñado? ¿Podemos argumentar que un layout es inadecuado simplemente porque la convención dicta que lo lindo es sinónimo de creatividad? No. Mi experiencia me dice que si bien es indudable que la buena estética hace más efectivo un mensaje, eso no garantiza el logro comercial y mucho menos, llegar al corazón de los consumidores. Un packaging estratégico no es un elemento decorativo, no hablamos de trofeos con los que podemos presumir alegando lo hermoso que luce frente a los demás. Existen productos de estéticas cuestionables que se mantienen inalterables en el tiempo y, aún así, la gente los ama. Otros han retrocedido en sus códigos buscando eliminar su imagen de modernidad extrema por darse cuenta de que esa estrategia lo alejó de su target. Todos los puntos detallados en este artículo dan prueba de que la crítica sobre una pieza debe ser mucho más profunda e indisoluble de sus condicionamientos y, por sobre todo, de que los recursos deben apuntar fundamentalmente a la venta y desde ese ángulo, establecer lo que realmente es conveniente.</li>
<li><span style="color: #333399;"><strong style="color: #333399;">Regla de juicio Nº 10: Ver más allá y comprender que el diseño analizado es el comienzo de algo mayor</strong></span><br />Por último, es fundamental no quedarse con la primera impresión. Al observar una pieza debe entenderse que el packaging es la punta de lanza de múltiples mensajes y acciones posteriores. Un diseño correcto es aquel que ofrece elementos conceptuales y estéticos, capaces de sostener y nutrir la estrategia comercial por venir. Para evaluar un arte a futuro, hay que comprender que existen dos puntos básicos que requieren ser contemplados: por un lado lo funcional, es decir, la capacidad que ofrecerá el layout para expandirse, abrirse a nuevas líneas y generar a través de posibles derivados una imagen de marca sólida y consistente. Por el otro, lo emocional, dicho de otro modo, cómo los elementos compositivos podrán despertar en su target un lazo afectivo sólido y duradero con el correr del tiempo.</li>
</ul>
<h3>Conclusión:</h3>
<p>Con este artículo he pretendido transformar los juicios de valor sobre las piezas de diseño. Mucha gente de marketing y diseñadores cuestionan desde el desconocimiento absoluto, degradando el fruto de meses, y hasta años, de trabajo. Juzgar es simple, hacerlo bien, no.</p>
<p>Sólo basta entrar a páginas especializadas de Internet y observar los debates que surgen a partir de la publicación de cualquier nuevo lanzamiento. Si bien, existen opiniones criteriosas, muchas podrían definirse como simplistas, básicas y hasta en ocasiones degradantes. Quienes trabajamos de esta maravillosa disciplina nos podemos enriquecer con la crítica, pero para ser consideradas adecuadas, deberían apoyarse en argumentos válidos basado en lo concreto, en lo real. Es por ello que sólo el conocimiento certero de las causas subyacentes generará un campo más respetuoso, creará un espacio de debate más sano y constructivo.</p>
<p>Pertinencia a la categoría y al target, decodificación óptima, transmisión eficaz de los objetivos planteados, éxito comercial, son algunos de los principales argumentos que un profesional de diseño comercial debería tener a la hora de opinar. Un packaging no tiene la obligación de ser siempre “moderno”, “innovador”, “rupturista”. Los profesionales de la comunicación estratégica no tenemos la obligación de diseñar para la vanguardia pero sí de buscar, siempre, SIEMPRE, la efectividad.</p>
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		<title>¿Cómo seducir al consumidor del siglo XXI?</title>
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		<pubDate>Fri, 26 Mar 2010 16:43:25 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Adrian Pierini</dc:creator>
				<category><![CDATA[Comunicación Gráfica]]></category>
		<category><![CDATA[comunicación]]></category>
		<category><![CDATA[consumidor]]></category>
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		<description><![CDATA[El reconocido diseñador argentino Adrián Pierini inicia una serie de colaboraciones con nuestro blog. En este primer artículo expone el perfil del consumidor en el nuevo siglo, y cómo las empresas establecen pautas estéticas y conceptuales precisas para sus nuevos lanzamientos como un modo de responder eficazmente a una demanda transformada… La realidad cambia, los [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignright size-full wp-image-525" title="Hombre SXXI" src="http://www.vinaixa.org/web/blog//wp-content/uploads/2010/03/SXXI.jpg" alt="" width="239" height="237" />El reconocido diseñador argentino <a title="Enlace a la página del diseñador" href="http://www.pierinipartners.com/acerca-de-adrian-pierini.php" target="_blank">Adrián Pierini</a> inicia una serie de colaboraciones con nuestro blog. En este primer artículo expone el perfil del consumidor en el nuevo siglo, y cómo las empresas establecen pautas estéticas y conceptuales precisas para sus nuevos lanzamientos como un modo de responder eficazmente a una demanda transformada…</p>
<p>La realidad cambia, los gustos se diversifican y la mirada sobre lo que el hombre desea evoluciona.</p>
<p>Factores culturales, sociales y contextos económicos fluctuantes afectan sensiblemente la percepción de los consumidores sobre lo que necesitan o creen necesitar. <span id="more-521"></span>Esta percepción sobre los objetos no puede separarse de la historia y de su contexto; ambos se conjugan para establecer los parámetros de valoración y de preferencia.</p>
<p>El siglo XXI recibe a un consumidor muy particular; exigente, expectante por la novedad, autocomplaciente, egocéntrico, sensible y deseoso de proyectar con sus pertenencias, la forma de entender la vida misma.</p>
<p>Desde el comienzo de los tiempos, la humanidad utilizó los objetos como portadores de sentido. Aunque esta característica continúa en el siglo XXI, basta con observar la realidad para poder conjeturar que se va consolidando un fuerte perfil orientado hacia el consumo extremo que, a mi juicio, no es más que la manifestación del deseo del hombre por reafirmar su posición en el mundo: “Yo soy esta imagen que ven. Mi ropa, mis lentes, mi auto y hasta mi perfume les dirán todo sobre mí”</p>
<p>Esta forma de expresarse de los consumidores surge paradójicamente en una época de grandes avances tecnológicos, en materia de comunicación y de manejo de información. Un mundo que se anuncia cada vez más integrado, en realidad es víctima de un fuerte aislamiento social, reduciendo el contacto entre el hombre y el universo circundante al lenguaje visual.</p>
<p>Lo que antes era función hoy se vuelve ilusión, lo que siglo atrás era decoración hoy se vuelve manifestación concreta de la realidad social; los objetos pasaron de ser el medio a través del cual las personas se comunican, a ser la comunicación misma.</p>
<p>Las empresas han transformado su visión sobre el mercado, han puesto en el diseño uno de sus principales puntos de ataque. La imagen se vuelve protagonista en la nueva generación de consumidores, por lo que no sorprende que la estética alcance un lugar invaluable a la hora de estimular el consumo.</p>
<p>Dentro de esta insinuante realidad, intentaré establecer algunas claves básicas sobre lo que parecería ser la tendencia a la que apuntan los nuevos productos.</p>
<p><strong>1-Lo Nuevo, si original, dos veces bueno:</strong></p>
<p>El nuevo siglo coloca a la innovación dentro de sus pilares principales, la búsqueda de originalidad y de nuevos caminos que permitan redescubrir lo existente, y la capacidad de dar respuesta a un consumidor ávido de novedad deben ser premisas básicas en el planteo de todo nuevo lanzamiento.</p>
<p><strong>2-La explotación de lo emocional aporta sentido a lo obvio.</strong></p>
<p>Los productos bajo la consigna de la innovación son redescubiertos y expuestos a través de su lado sensorial. Es curioso pero, en este nuevo siglo, el diseño de un packaging debe lograr el justo equilibrio entre la eficacia necesaria para tornar la propuesta creíble y el valor emotivo que producirá el impulso de compra. El nuevo consumidor no se conformará con un buen sabor o con una limpieza más profunda si no le prometen, a modo de combo, un mundo de sensaciones por descubrir o la felicidad instantánea en cada bocado.</p>
<p><strong>3-El producto tiene que llegar a los sentidos pero tiene que servir, además, para establecer un vínculo con mi entorno.</strong></p>
<p>Status, nivel cultural, nivel económico, gustos. El diseño tiene que hablar del consumidor y establecer desde lo visual aquellos aspectos positivos que lo definirán como un ser especial frente a los demás. El packaging se volverá un arma de seducción aún después de haber cumplido su rol primario de venta.</p>
<p><strong>3- La especificidad como sinónimo de evolución, racionalidad y eficacia.</strong></p>
<p>El consumidor de la nueva era se mueve en un entorno de alta tecnología. Si bien no siempre accede a ella, anhela poder alcanzarla y disfruta tanto de su lucimiento como de su utilización. Los productos deben tomar este mensaje e ir poco a poco clarificando su oferta, buscando un lugar preciso en el mercado que reemplace los valores genéricos por atributos bien definidos.</p>
<p>La especificidad es vista por el target como portadora de especialidad, vanguardia y alta eficacia (tecnológica), lo que se traducirá en mayor calidad y preferencia.</p>
<p><strong>4- El costo extra es preferido si el beneficio es extra.</strong></p>
<p>El mercado poco a poco va priorizando la calidad por sobre el precio. Muchos productos actúan como indulgencias (reconocimientos merecidos frente al sacrificio cotidiano) o como indicador de nivel socioeconómico frente a mis pares, por lo que es importante prestarle especial atención a todo aquello que “vestirá” al producto. Un packaging atractivo y un diseño correcto e impactante sumará valor a la oferta.</p>
<p><strong>5- La globalidad del mensaje potenciará las opciones de venta.</strong></p>
<p>El nuevo siglo se caracteriza por la consolidación del “concepto global”. Cada vez son más las estrategias que consideran al mundo como su objetivo final. Impulsar los nuevos desarrollos a partir de una visión abarcadora, permitirá aumentar la capacidad de oferta y maximizar el éxito comercial. La calidad del diseño, del tono del mensaje y de la originalidad de la propuesta serán determinantes para poder conquistar los mercados internacionales.</p>
<p><strong> </strong></p>
<p>Estas 5 claves son sólo algunas de las consideraciones que todo lanzamiento que pretenda ser exitoso debería implementar; hacerlo le permitirá estar a la altura de las tendencias de consumo del nuevo siglo y prepararlo para los importantes cambios que se avecinan. La creciente capacidad y velocidad de decodificación del target y los avances tecnológicos en materia de producción, envasado y packaging anuncian un futuro aún más sorprendente. La posición que cada empresa decida tomar frente a esta nueva realidad será determinante para su subsistencia en el nuevo escenario mundial. Su capacidad para comprender que las estrategias comerciales tradicionales están resultando obsoletas y observar que la innovación y el diseño con mayúsculas se están convirtiendo en los principales impulsores del crecimiento en el siglo XXI, marcarán la diferencia entre convertirse en vanguardistas o concluir sumergidas en el estancamiento.</p>
<p>El gráfico se ha realizado sobre un diseño de envase de <strong>Adrián Pierini</strong>.</p>
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