Los que nos dedicamos a realizar campañas de e-mail marketing, desde pymes o micro-empresas, cada día lo tenemos más difícil. Si es cierto que no es de buena educación molestar al vecino con propaganda no solicitada, no es menos cierto que las campañas de las pequeñas empresas no suelen ser muy agresivas. En nuestro caso, a través de un humilde boletín, intentamos fidelizar a los posibles clientes y, porqué no, ejercer cierta labor pastoral en los temas de comunicación y diseño.












Dado que todo el mundo va a sacar sus listitas de lo más guay para el año próximo, yo no he querido ser menos y voy a hacer mis apuestas, según lo que se ve por ahí (me refiero a Internet). Seguramente no acertaré demasiado e intentaré acercar el ascua a mi sardina, pero es lo que hace todo el mundo, así que no me voy a cortar un pelo. Y de revisar lo del año pasado, nada, ¿quién se acuerda lo que dijeron los videntes sobre 2010?.
Muchas veces me preguntan qué es el marketing de contenidos y cómo aplicarlo a la empresa. La mayoría de los que me lo preguntan lo están usando ya o lo han utilizado alguna vez.