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Si controlas tu web… serás feliz
Parafraseando la conocida canción de Leño, quería entrar en el confuso mundo de los servicios de Internet. Aunque llevamos muchos años trabajando en la red, todavía hay personas y empresas que tienen dudas a la hora de contratar y segmentar la contratación de servicios en Internet. Dudas alentadas muchas veces por los propios proveedores.
En primer lugar debemos tener claro que existen, principalmente, tres tipos de servicio y que todos ellos se pueden (y según mi opinión se deben) contratar por separado, aunque las empresas ofrezcan servicios globales:
- Servicios de conexión y uso de la red: Este servicio lo ofrecen las operadoras telefónicas que todos conocemos (Telefónica, Orange, Euskaltel, Uni2, etc…) y alguna empresa especializada en redes (como Sarenet). Normalmente contratamos una tarifa plana y mayormente ADSL. La mayoría tiene que alquilar la red de Telefónica, ya que no poseen red propia. Aunque puede haber diferencias en los precios, estas no son tantas cuando leemos la letra pequeña y comprobamos las prestaciones reales del servicio. Normalmente al contratar la conexión nos regalan espacio de alojamiento para páginas web y un servicio básico de correo. Pero cuidado con estos regalos, que nos pueden atar demasiado a la compañía y dificultar nuestra marcha hacia otra. Además muchos de estos regalos dejan mucho que desear como servicio y nos vemos obligados a contratar extras de pago, para que sean realmente operativos. Normalmente estos extras son más caros que los de las compañías especializadas.
- Servicios de registro de dominio, alojamiento y correo electrónico: aunque son tres servicios distintos, normalmente los contratamos a la misma empresa (actualmente, por razones de precio no merece la pena hacer una contratación separada a menos que tengamos un número de dominios muy abultado). Este servicio, de compañías especializadas, nos debería ofrecer espacio en disco en sus servidores para alojar nuestra página web, numerosas cuentas de correo electrónico asociadas a nuestro dominio y con gran capacidad y un servicio de registro y transferencia de dominios transparente y fácil de usar. Los servidores pueden ser Linux o Windows. La elección dependerá del tipo de tecnología que emplee su sede Web. El servicio suele segmentarse por capacidad de alojamiento y capacidad de correo.
- Diseño de páginas y servicio de webmaster: el último eslabón de la cadena es la elaboración y el mantenimiento del contenido. Aquí las ofertas son múltiples, desde el sobrino del vecino que es un manitas hasta multinacionales. Lo mejor es plantearse primero que queremos hacer con nuestra web: si va a ser tipo presentación (estática) o vamos a tener algún tipo de servicio (dinámica). Después pedir varios presupuestos y muestras de trabajos a los proveedores y contratar aquel servicio que nos garantice cierta usabilidad (que se cargue rápido, que sea lógica..), accesibilidad (que se vea en todos los navegadores, también en el mac..) , cierta estética (que no haga daño a la vista..) y se adecue a nuestro presupuesto.
En general debemos conseguir que en todos los casos el cambio de proveedor sea fácil y transparente. Las fórmulas para darse de baja deben ser tan rápidas y sencillas como las de contratación del servicio. Por último, en los dos últimos casos debemos exigir la propiedad de los diseños y materiales alojados en nuestra red mediante un back-up en disco. Además debemos controlar que las tecnologías utilizadas en el diseño y alojamiento sean de última generación y lo más estándard posible, para que no supongan un impedimento a la hora de poder realizar una transferencia a otro proveedor, si lo consideramos oportuno.

